Cómpralo ahora en Amazon.com

Mitos y realidades de la lactancia

La leche materna es el mejor y más saludable alimento que puedes darle a tu bebé. Es algo sumamente natural, pero eso no lo hace más sencillo.

Muchas mamás experimentan ciertas dificultades al inicio, pero al paso de los días amamantar se vuelve más fácil; sin embargo, los mitos alrededor de este tema pueden provocar que las cosas se vuelvan más complicadas. Aquí te compartimos algunos. 

Los senos pequeños no producen tanta leche como los grandes.

Es un mito, ya que el tamaño de los senos no determina la cantidad de leche que producirán, pues la succión del bebé y la demanda serán los que regulen cuánta leche se genera en las glándulas mamarías y  no su proporción.

Es necesario fortalecer los pezones antes del nacimiento del bebé.

Falso, el cuerpo se prepara naturalmente una vez que el bebé nace, de hecho, estas prácticas pueden interferir con la lactancia. Es importante leer al respecto, conocer sobre el proceso, las posiciones para amamantar y consultar con una asesora de lactancia todas las dudas que surjan en el momento.

Los senos siempre deben estar llenos de leche.

Es un mito. De hecho, el cuerpo se ajusta a la producción de leche que pide el bebé y es probable que sientas que tus pechos se han “desinflado” a partir del segundo mes. No te preocupes, esto no significa que ya no tengas leche, sino que tu cuerpo se ha adecuado a las necesidades de tu bebé. 

Los bebés deben comer cada 3 horas y estar 15 minutos en cada seno.

Esto es falso. Lo ideal es permitir que tu bebé coma a libre demanda, es decir,  que esté todo el tiempo que necesite en un pecho hasta vaciarlo y alternar con el otro  en la siguiente toma. Esto permitirá que tus senos se vacíen, lo que aumentará tu producción de leche y tendrás un bebé más satisfecho. 

Amamantar duele.

Esto depende principalmente del agarre, es decir, de la forma en la que tu bebé está succionando. Para algunas mujeres llega a ser muy doloroso cuando el agarre está mal, dificultando así la lactancia.  Lo natural es que no duela, es por eso que debes encontrar la mejor posición para amamantar donde tú te sientas cómoda y que tu bebé pueda estar pegado a tí, estómago con estómago. Al principio, tendrás que ayudarle a abrir su boca para que entre tu pezón y parte de la aureola, así como revisar que sus  labios queden hacia afuera como "boquita de pez". Con los días será más sencillo, no te desesperes. 

Hay que esperar a la bajada de la leche para comenzar a amamantar.

Esto es falso, se puede comenzar con la lactancia inmediatamente después del nacimiento ya que el primer alimento que obtendrá tu bebé será el calostro, un líquido amarillo con una gran cantidad de nutrientes necesarios para fortalecer el sistema inmune de tu bebé, que lo protegerá de enfermedades y ayudará con el desarrollo de sus órganos. Con las gotitas que salgan los primeros días será suficiente, pues su estómago es muy pequeño.  

Es importante que consultes cualquier duda con tu médico o con una asesora de lactancia, para así disfrutar esta etapa tan íntima y nutritiva con tu bebé.

 madre




Fuentes: 1) Healthy Children Org, Mitos en la lactancia, Asociación Americana de Pediatría, Estados Unidos. 2015. 2) American Pregnancy Association, Retos en la lactancia materna.Estados Unidos. 3) American Pregnancy Association, Retos en la lactancia materna.Estados Unidos.  4) American Pregnancy Association, Lactancia materna, agarre del bebé. Estados Unidos. 5) American Pregnancy Association, Lactancia materna, Calostro.Estados Unidos.  

Déjanos tu comentario

Dejanos tu comentario

Conéctate con Facebook

O ingresa tus datos

Ingresar
Sube tu foto
Enviar comentario

Enviando tu comentario...

¡Gracias por tu comentario!

Pronto lo verás reflejado en el sitio

Elige una foto

Selecciona el encuadre moviendo la imagen y ajustando el zoom

Aceptar
Cómpralo en Amazon.com Cómpralo en Amazon.com